Infusiones de Fumaria

Dentro de la gran cantidad de variedades de plantas que existen encontramos numerosas especies que son efectivas para tratar diversos problemas de salud. Hoy queremos hablarte de la fumaria, una planta recomendada para tratar muchos trastornos, como digestivos, de la piel, etc. También resulta muy eficaz para las personas hipertensas. Esta planta medicinal te puede proveer muchos más beneficios, conoce su origen, propiedades, composición y cómo preparar las infusiones de fumaria.

Origen y características de la fumaria

La fumaria o Fumaria officinalis es originaria de Europa, pero es muy fácil de encontrar en otras regiones como Asia y África del Norte. Su nombre proviene de una leyenda según la cual está relacionada con el humo de la tierra.

La fumaria pertenece a la familia de la amapola. La planta apenas supera los 30 cm de altura, es bastante baja y tupida, con tallos tiernos que proporcionan poca estructura a la planta. Las ramas se doblan fácilmente con la menor ráfaga de viento.

Tiene pequeñas copas florales alargadas de color rosa claro a oscuro. El fruto es una cápsula verde que contiene una sola semilla, ésta comienza a aparecer en la base de la parte superior de la floración mientras que el resto del tallo todavía está en flor.

En cuanto a su sabor es un poco amargo, tánico y ligeramente picante. El sabor amargo aumenta ligeramente durante el secado.

Propiedades y beneficios de la fumaria

Propiedades y beneficios de la fumaria

Aunque la fumaria no se utiliza en gran medida en la medicina herbaria moderna, todavía tiene algunas aplicaciones medicinales importantes. Se considera que la hierba tiene varias propiedades que pueden ayudar a conservar la salud. Conoce algunos de los usos que puedes darle a las infusiones de fumaria.

Es un excelente depurativo

El cuerpo es constantemente atacado por toxinas de todo tipo. Después de un tiempo, el hígado y otros órganos de eliminación se ven abrumados. Un tratamiento depurativo durante diez días con té o infusiones de fumaria, puede restablecer el funcionamiento realizando una limpieza de estos órganos.

Ayuda a los procesos del aparato digestivo

Las personas muchas veces tienen dificultades para digerir las comidas un poco pesadas. Para estos casos, es recomendable el uso de las infusiones de fumaria como un tónico digestivo 15 minutos antes de las comidas. Esto promueve el buen funcionamiento del tracto digestivo.

Tomar fumaria limpia los conductos biliares

La bilirrubina, después de su unión con en el hígado, no puede ser eliminada adecuadamente. En consecuencia las heces son bastante claras y un color amarillento comienza a aparecer en la piel y en el blanco del ojo, lo que se llama ictericia obstructiva. Muchos expertos de la medicina alternativa, recomienda tomar té de fumaria para las obstrucciones de las vísceras abdominales que pueden acarrear esta enfermedad.

Ayuda a resolver los problemas de la piel

La piel es un órgano excretor secundario, pero cuando el órgano excretor primario que es el hígado, se desborda, la piel se hace cargo, y esta excreción de toxinas desencadena problemas inflamatorios de la piel generando costras, acné, eczema y otros problemas. Las infusiones de fumaria es uno de los mejores remedios naturales para todos los problemas de la piel.

Las infusiones de fumaria son un excelente diurético

Como muchas otras plantas medicinales, la fumaria también es diurética, por lo que te puede ayudar a perder líquido acumulado en el cuerpo. La estimulación de la eliminación renal también forma parte de la cura depurativa.

La fumaria tiene un efecto calmante

Por ser un primo pequeño de la amapola de California, la fumaria puede proporcionar  un efecto sedante, el cual sirve para conciliar el sueño, para relajarse y permanecer tranquilo después de una carga de estrés diaria.

Componentes de la fumaria

La fumaria posee taninos y alcaloides múltiples como fumarina, fumaricina, fumarilina, fumaritrididina, fumaritrina, protopina, sanguinarina y cordamina. También incorpora Flavonoides como la isoquercetina y la rutina. Otros componentes amargos son el ácido cafeico, ácido fumárico. En cuanto a los minerales, contiene sales de potasio, la planta contiene 8% de su carbonato de potasio incinerado en masa.

¿Cómo se prepara la infusión de fumaria?

Tanto las copas florales, que incluyen flores, hojas, así como los tallos de la fumaria, se pueden consumir en infusiones de planta fresca. Debido a su fuerte sabor amargo, a las preparaciones de esta planta, se les puede agregar un poco de miel para endulzar. También se puede tomar mezclado con plantas más suaves como el febril o el bálsamo de limón.

Prepara la infusión de fumaria con una cucharadita de hojas frescas en una taza de 250 ml de agua. Deja hervir, retira del fuego y deja actuar por 10 minutos antes de beber. Puedes tomar una taza de 1 a 2 veces al día, pero no más de 7 días contínuos.

Contraindicaciones y precauciones de la fumaria

Contraindicaciones de fumaria

Algunas contraindicaciones y precauciones se deben considerar antes de tomar regularmente infusiones de fumaria.

  • Personas friolentas: las bebidas de fumaria en té o infusiones, no es recomendado para personas delgadas y frágiles al frío, ya que esta planta tiende a provocar baja temperatura en el cuerpo.
  • Hipotensión: no está recomendado el uso de brebajes de fumaria en pacientes que sufran de presión excesivamente baja de la sangre.
  • Remedios hepáticos: dado el marcado efecto de la planta de fumaria sobre el hígado, puede haber interacción con ciertas clases de medicamentos hepáticos.
  • Embarazo: evitar el uso de infusiones de fumaria durante el embarazo y la lactancia.
  • Otras contraindicaciones advierten a pacientes con ataques de epilepsia. Tampoco es recomendable los brebajes de fumaria en personas con glaucoma.

¿Las infusiones de fumaria son seguras?

Todas las infusiones de hierbas naturales son seguras mientras tengas prudencia al no exceder la toma recomendada. En caso de presentar alguna afección en particular, es importante tomar las infusiones de fumaria en conocimiento y aprobación del médico tratante, para evitar posibles efectos secundarios.