Infusiones de Lavanda o espliego

La lavanda o espliego se ha utilizado durante siglos para depurar el cuerpo. De hecho, debido a sus aromas beneficiosos, los antiguos romanos solían bañarse en aguas tranquilas aromatizadas con esta flor. Esta planta es versátil en términos de fitoterapia, lo que significa que se puede ingerir en cápsulas, en forma de tintura madre, aceite esencial o simplemente mediante las concentradas infusiones de lavanda o espliego. Toma nota de todas sus virtudes y aprovecha al máximo sus beneficios.

Origen y características de la Lavanda

La lavanda (lavandula linneo) es una planta perteneciente a la familia laminácea y originaria de la cuenca del Mediterráneo occidental. Este género agrupa unas 40 especies, incluida la lavanda. Su nombre proviene del latín “lavare” que significa “lavar”. Los romanos la usaban para perfumar sus baños, camas, ropa e incluso el cabello. Más tardes descubrieron sus propiedades medicinales.

Estos pequeños arbustos de hoja perenne, tienen hojas lineales de color gris verdoso. Las flores de un color púrpura, están escasamente dispuestas en forma de espigas en las puntas de los largos tallos, desde aquí producen pequeños frutos de nuez.

La deliciosa fragancia de la planta es causada por glándulas de aceite brillantes incrustadas entre los pelos que cubren las flores, hojas y tallos.

Propiedades y beneficios de la Lavanda

Propiedades de la lavanda

Las flores de lavanda cuando están en infusión, desprenden propiedades capaces de mitigar los síntomas de algunas patologías, o de prevenir o curar algunas enfermedades. Por ejemplo, podría usarse como un sedante, como un tónico, como relajante, contra los dolores de cabeza o el dolor menstrual. Se puede utilizar además como antiemético, antiséptico, analgésico, bactericida, vasodilatador o antineuralgico. Conoce éstos y otros beneficios de las bebidas calientes de espliego o lavanda.

El espliego promueve el sueño

La infusión de lavanda o espliego, también se usa para combatir el insomnio. Su poder sedante ayuda a conciliar el sueño, por lo que beber una taza de esta infusión antes de acostarte puede ayudarte a dormir mejor.

Es un aliado de la digestión

Las propiedades de la lavanda pueden ayudarte a mejorar tu digestión y a gestionar problemas intestinales por nervios o por estrés. Además, las bebidas calientes de espliego pueden evitar problemas gastrointestinales como cólicos, inflamación intestinal y flatulencia.

Ayuda a combatir la ansiedad

Está científicamente probado que los componentes de la lavanda, consumidos en infusión, ejercen un efecto calmante sobre la mente y las emociones, por lo que son beneficiosos para combatir la ansiedad.

Sirve para luchar contra distinto tipos de infecciones

La hierba de lavanda podría ser eficaz para combatir las afecciones que atacan el sistema respiratorio, como faringitis o el asma. También resulta resistentes a los antimicóticos. Sus componentes resultan letal para una variedad de cepas que pueden causar enfermedades en la piel, destruyendo las membranas de las células fúngicas. Esta potente hierba demuestra actividad antifúngica en un amplio espectro.

Tiene propiedades cicatrizantes

En algunas pruebas de laboratorio, las heridas que se han tratado con la hierba de lavanda o espliego, han cicatrizado más rápido que con otros fármacos cicatrizantes. Estos hallazgos sugieren que la lavanda tiene un efecto acelerador en la cicatrización de heridas, por lo que se recomienda utilizar infusiones para compresas o cataplasma para uso externo en la piel.

Ayuda a evitar la pérdida de cabello

La lavanda es posiblemente efectiva para tratar la alopecia areata. Esta es una condición en la cual el cabello se pierde en algunas o todas las áreas del cuero cabelludo. Algunas pruebas afirman que la lavanda puede promover el crecimiento del cabello hasta en un 44 por ciento después de 7 meses de tratamiento.

Componentes del espliego

Las cabezas de flores de lavanda verdadera contienen derivados triterpénicos, cumarina, ácidos fenólicos, taninos y un aceite esencial. Los taninos, el aceite de alcanfor y los flavonoides, son otros de los componentes principales de la lavanda que la hacen ser apreciada en cosmetología, y por sus virtudes curativas, purificantes, antisépticas y regeneradoras.

¿Cuál es la preparación y dosis de la infusión de la Lavanda?

Preparación y dosis de infusión de lavanda

Para preparar infusiones de lavanda para diferentes afecciones, requieres emplear distintas dosis:

  • Casos de infecciones del tracto respiratorio: entre 25/30 gramos de inflorescencias y hojas de espliego en un litro de agua hirviendo para ser ingeridas cuatro veces al día.
  • Para curar la faringitis, la decocción se prepara agregando 40 gramos de lavanda en un litro de agua. El conjunto se hierve durante 5 minutos, se deja reposar durante 10 minutos y luego se filtra. Las dosis recomendadas son 3 vasos al día, lejos de las comidas. Si hay restos, puedes hacer gárgaras y usarlas como enjuague bucal. Además de proporcionar beneficios en el tratamiento de la laringitis, se combaten posibles infecciones de la boca y se obtiene un aliento fresco.
  • En el tratamiento de los ataques de asma: la recomendación es una cucharadita de flores en una taza de agua hirviendo y dejarlas infundir durante 5 u 8 minutos. Luego se filtra y se bebe.
  • Infusiones de lavanda para uso externo: para desinfectar las úlceras y heridas, la decocción debe tener una alta concentración de flores. Después de permitir que se enfríe, humedece un paño y aplícalo en el área a tratar durante 15 y 30 minutos.
  • En casos de acné: puedes hacer un tónico con una decocción: 60 gramos de flores en un litro de agua. Aplicar en el área afectada una vez frío.

Contraindicaciones y advertencia en el uso de la lavanda

La infusión de lavanda aporta numerosos beneficios a la salud, como hemos visto. Sin embargo, esta planta está totalmente contraindicada en algunos casos. ¡Veamos!

  • Pacientes epilépticos: no pueden ingerir infusiones de lavanda las personas que sufren de epilepsia debido a los efectos que produce en el sistema nervioso.
  • Casos de gastritis: el espliego tampoco está recomendado para las personas que sufren de gastritis, colitis o síndrome del colon irritable (SCI).
  • Las mujeres embarazadas o en periodo de lactancia tampoco deben consumir los brebajes de esta planta, pues algunos componentes de la lavanda podrían ser tóxicos para el bebé.
  • Niños: de igual forma, tampoco es recomendable para niños menores de 6 años, pues su sistema digestivo aún no está del todo preparado para lidiar con los componentes de la hierba.

¿Sabías qué? en el antiguo Egipto, el espliego o la lavanda, lo utilizaban en el proceso de momificación, por el agradable olor que desprendía.